momentos

Este blog ha sido testigo de mis más grandes descargas emocionales. Cuando he estado muy bien, he escrito aquí. Cuando he estado muy mal, he escrito aquí. Cuando he tenido miedo, o emoción, o simplemente un gran sueño que alcanzar, he escrito aquí. Todos esos sucesos, no son más que momentos. Momentos que aparecen en mi vida repentinamente, momentos que se alzan entre la rutina de un diario vivir para marcar, de una u otra manera, mi forma de ser. Es impresionante leer cada una de las entradas de este blog y darse cuenta que están asociadas a algún momento importante en mi vida; quiere decir que al menos he vivido, he sentido, he reído y he llorado. Sí, este blog ha sido la prueba infalible de que he estado vivo, de que no he sido un muerto viviente después de todo.

Este año en particular ha sido un momento. Una burbuja dentro de lo que ha sido mi vida, un cambio radical a todo lo que llamaba rutina hace un año atrás. En muchos sentidos fue casi un renacer. Y lo digo porque para volver a nacer, primero hay que morir. Tampoco quiero sonar muy dramático, pero sí tuve un duro inicio de año. Tristezas del corazón que demuestran lo intenso que había llegado a sentir, acabaron con una etapa de mi vida en la que una utopía podía ser motivación para vivir. Sin embargo, ese mes que viví en el limbo, acabó de una manera realmente increíble. Sin darme cuenta, sin previo aviso, de un momento a otro me vi rodeado de personas, en aquel momento desconocidas, cuyo español no era su lengua nativa. Increíble: sin haberme movido del país, sentí que era un estudiante de intercambio.

Desde ese momento, los meses pasaron rápido. Entre fiestas, estudios, sonrisas, recuerdos y, como aparece en el título de esta entrada, momentos. Porque es increíble como este año ha estado lleno de momentos, de recuerdos estáticos, de situaciones irrepetibles que se vuelven verdaderos tesoros en mi vida personal. Pensando en que cada una de esas personas que han venido del extranjero a vivir un par de meses a este país se han llevado recuerdos eternos de vuelta a sus países natales, yo sin moverme de aquí, he tenido una experiencia igual de rica e irrepetible. Sin haberme movido del país, he vivido realmente una experiencia de intercambio cultural gigante. Quizás no he vivido el shock cultural que implica el desplazarse hacia otra cultura; sin embargo, en muchas ocasiones, sentí que era yo el ajeno en un mundo dominado por el alemán o el inglés. Aún así sentí lo que es vivir otra cultura; aún así, aprendí a valorar lo que soy y lo que represento aquí y en el resto del mundo. Aún así, aprendí que aunque seamos de mundos completamente diferentes, siempre habrá algo que nos una. Sea la música, sea la televisión, sean los sueños… siempre hay algo que te conecte con el resto.

Pero el año aún no termina, y a medida que avanzan los meses me sorprende una y otra vez. Es así como en este momento estoy escribiendo, ya que llevo una carga emocional gigante sobre mí. Es increíble, es realmente casi un sueño, los días que en este momento estoy viviendo. Un relato surrealista marcado por salidas, por atardeceres, por recuerdos, por ternura, por cariño, por amistad, por romance, por detalles y claro, por sonrisas. Es increíble darse cuenta que día a día estás viviendo un momento, un recuerdo, un suceso eterno en tu vida. Soy inmensamente feliz; no puedo ocultar mis sonrisas a diario, me es imposible dejar de pensar que soy el ser más afortunado del mundo. Y es que cuando creía que este año había sido especial e irrepetible por todos los momentos que había acumulado durante los últimos meses, sucede que aparece alguien que se encarga de entregarme los momentos más especiales que he vivido en mi vida entera! Porque si este año ha sido el mejor que he tenido en mucho tiempo, y este es el mejor momento que he tenido durante este año, puedo decir con autoridad que estos han sido los mejores momentos que he tenido en mucho tiempo, en muchos años, quizás una vida entera.

Lamentablemente, hay un problema con los momentos. Si bien son eternos, éstos son breves. Son recuerdos tan intensos, pero que lamentablemente se realizan durante cortos períodos. Por más que he intentado alargar mis momentos para que duren lo máximo posible, es imposible que sean infinitos. Su recuerdo será eterno, no lo niego, pero no se puede hacer una vida de sólo un momento. Y quizás ese es mi problema en este momento: deseo que mi vida entera sea un momento que dure para siempre con la persona que yo más quiero. Sin embargo, el desafío ha quedado en evidencia. La terapia del blog ha funcionado una vez más, y he encontrado la respuesta que necesitaba: La vida no se trata de un momento infinito. Se trata de muchos momentos. Se trata de que hayan pequeños espacios entre una situación y otra; de que cambies, de que mutes, de que te transformes. Cada uno de tus momentos podría tener a los mismos protagonistas siempre, pero cada momento será distinto al resto. No me concentraré más en hacer que mis momentos sean infinitos, sino que me concentraré en que cada momento sea único. Me concentraré en que existan muchos momentos más durante este año, y que su recuerdo me acompañen siempre. Y es que ni el tiempo ni la distancia pueden eliminar los buenos momentos vividos junto a alguien; los recuerdos y el cariño son más fuertes que cualquier distancia física o temporal.

Así que mi desafío está claro: me llenaré de momentos junto a la persona que más quiero. Me preocuparé de que sean inolvidables. Me preocuparé de que nunca borre la sonrisa de su rostro, ni que yo la borre de la mía. Viviré la magia de cada momento, así como la carga emocional que tenga cada uno de ellos. Haré que este sea el mejor año de lo que llevo de vida, y que la gente a mi alrededor también lo disfrute junto a mí.

Dejé de desear vivir en un sueño, porque, junto a tí, mi vida es mejor que cualquier sueño. No importa lo que suceda mañana; mi presente, aunque sea breve, será tuyo 🙂

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Un Cuento.

Tú vas a mi lado. Podríamos conversar por horas, por días. Podríamos dar la vuelta al mundo caminando, podríamos disfrutar de cada amanecer y atardecer juntos. Pero a veces las nubes cubren nuestro camino. El sol ya no brilla, pero seguimos avanzando con aquellos recuerdos de un brillante sol sobre nuestra cabeza. Quizás haga frío, pero aún podemos ver el camino y seguir avanzando. Sin embargo la noche se va acercando y las nubes se van transformando en neblina… El sol ya no brilla y aunque la luna esté llena y brille sobre nuestras cabezas, no podremos ser iluminados por su brillo celeste: Las nubes nos la ocultan. Tengo miedo de caminar. Tengo miedo a que tropecemos, a que te lastimes, sé que aún estás a mi lado porque escucho tu voz fuerte y clara, pero hay momentos en los que pareciera que estás a kilómetros de distancia de mí. No dejes de hablar, quiero llegar hasta ti… por fin te encuentro. Toma mi mano y no la sueltes nunca, porque cuando tomas mi mano mis miedos desaparecen, sólo valentía aparece en mi corazón. Aunque estuvieses temblando, aunque sólo tuvieses ganas de llorar, podría atravesar los parajes más oscuros sólo iluminado con el brillo de tus ojos, porque no necesito más que eso para sacar al superhéroe que llevo dentro. Podríamos incluso dejar a la luna atrás: ya no la necesitamos. Por muchas nubes que apareciesen, si tomas mi mano, nada nos detendrá jamás. Nunca dejaremos de brillar.

Así que no sueltes mi mano esta noche, el amanecer está por llegar…

Futuro

Viernes por la noche. La luna llena sobre mí, lenta, segura, distante. Su reflejo sobre el mar hace que todo el puerto se vea aún más iluminado, casi como si fuera una postal. Yo? Sentado frente al computador. Los amigos de siempre conectados en el chat, mientras yo intento hilar ideas, juntar frases que de hace mucho tiempo he querido escribir pero que, acudiendo al título, las “pensaba escribir a futuro”. Esto que estoy viviendo ahora, es mi futuro. Esa serie de acontecimientos postergados en algún momento de mi pasado – medida igualmente relativa que decir futuro – los estoy intentando de empezar a realizar ahora, el presente. Y es que pareciera que el tiempo se dilata y se contrae día a día… minuto a minuto me atrevería a decir. Antes el enviar un correo tomaba días, ahora sólo unos breves segundos… te demoras más en darle un valor al mensaje más que darle un valor al medio de transporte. La conectividad llega a niveles insospechados, se ha complementado con la vida real de tal manera que se está volviendo cotidiano el pasar horas y horas delante de un monitor… y ahí el tiempo, dilatándose, contrayéndose. No hay nada que hacer? Los minutos parecen infinitos. Hay mucho que hacer? Los minutos pareciesen que caminaran al doble de rápido. Si vemos así al futuro, como aquellos eventos que potencialmente podrían suceder en un tiempo más, nos vamos a dar cuenta que también son afectados por ese tiempo moldeable, irregular. Sin seguridad para nada, no nos queda más que esperar expectantes por lo que viene, o esperar con ansiedad por lo que viene. Hago distinción porque sólo una de las dos es buena. No podemos olvidar que vivir el futuro es una utopía. Y dije más arriba justamente lo contrario, para aclarar que esto no es futuro, es presente. Y es que vivir en el futuro, no es más que realizar lo que en el pasado te propusiste, no tiene ninguna otra cosa más mágica que esa. Entonces qué nos queda! El futuro es algo incierto, inestable, el presente es lo real, lo concreto, atemporal: no tiene duración, no se dilata, no se contrae… sólo está quieto, implacable. Mucha gente desconfía, tiene miedo de lo que podría pasar. Otras personas arman sus vidas sobre ese futuro inestable, con resultados igualmente inestables. No quiero decir que con esto no se puedan tener metas, claro que no, los sueños son parte importante de nuestras vidas… pero por algo se duerme unas 8 horas diarias: el resto se debe vivir. Se debe sentir, se debe disfrutar como si el mañana fuera algo que quizás, sólo quizás, no alcancemos a ver. Si llegases a morir hoy, qué es lo que quedaría pendiente? Es algo que se pueda traer al presente? Es lamentable como muchas de esas cosas sí se pueden traer al presente, pero es sólo nuestra falta de motivación la que evitan que las podamos alcanzar. Peor aún, incluso hay gente que posterga su felicidad para el futuro… siendo que la felicidad y el amor son sentimientos que sólo pueden vivir en el presente. Personas se refugian en su pasado para sentirse menos solas, otras personas se refugian en su futuro sin poder mirar a su alrededor. Hay de todo. Es más, yo creo que todos hemos escapado más de una vez de nuestro presente para querer jugar a la Máquina del Tiempo y así ir a una época donde nos sintamos más cálidos, pero lamentablemente, al hacer esto, también estamos alejándonos del amor verdadero, de la felicidad verdadera: no se puede vivir de recuerdos, ni tampoco de sueños. La vida es muy linda, pero muy compleja también. Muchos detalles que observar, muchas emociones que vivir. No hay espacio ni para el pasado ni para el futuro. Tratemos de minimizar su uso y así volvámonos personas presentes, existentes.

algo que escribir, parte 2

Siempre es complicado enfrentarse a una hoja en blanco. Te asusta el no saber cómo rellenarla, te asusta el espacio en blanco que tienes por delante. Sientes que escribes y escribes, y el espacio no se reduce en absolutamente en nada. Intentas alargar tus ideas, profundizarlas, tratas de que cada nueva palabra que escribes agregue un nuevo matiz a un tema que ya está más que explicado, pero que quizás podrías volver a tocar con la última intención de, justamente, hacer que ese espacio en blanco ya empiece a desaparecer.

Es bien tonto el hecho de temerle a una hoja en blanco, pero increíblemente pasa más seguido de lo que parece, y es más, no sólo en el ámbito literario. Cuántas veces no hemos sido víctimas de la procrastinación o de la flojera porque simplemente vemos un espacio en blanco gigante que tiene como título “conclusiones” o “ensayo sobre mis vacaciones”? estoy más que seguro que más de una persona que lea esto se sentirá también identificado con esas palabras. De hecho, esta es una especie de meta-crítica, ya que el mismo hecho de escribir este artículo pasó por ese mismo proceso de temor al espacio en blanco que el editor de texto de turno estaba proveyendo. Pero así como las ideas, una vez que se piensan, una vez que te pones a escribir, difícil dejarlo.

Pero como mencioné antes, los espacios en blanco no sólo aparecen en los textos. Son parte importantes de nuestras vidas. Muchas veces estamos rodeados de ocio, de tiempo libre esperando ser explotado de alguna manera. Ese es nuestro espacio en blanco. Otras veces estamos en frente de algo desconocido, o de decisiones importantes en nuestras vidas, o recién enfrentándonos a un desafío el cual no tiene ninguna pista de cómo terminará: esos también son espacios en blanco, hojas vacías esperando ser escritas. Y paradójicamente tienen un proceso similar al que mencionaba hace un párrafo atrás: ves el espacio, te atemoriza, pero tarde o temprano empiezas a escribir. Así también podemos empezar a escribir nuestras vidas. De a poco, al principio lucirá como si cada uno de tus pequeños esfuerzos no son capaces de tapar el espacio en blanco, pero el ritmo es algo que es posible adquirir, y con una buena idea, o un tema qué desarrollar… se puede escribir y escribir sin parar. Quizás la hoja tendrá títulos como “mi futuro profesional” o “mi pareja”, pero como en todos los relatos, solo es el primer paso el que cuesta dar. La capacidad creativa de cada persona bastará para rellenar de detalles y de ideas cada uno de los espacios en blanco que tenemos. El punto es justamente comenzar. Si seguimos con miedo a escribir nuestras vidas, o nuestros destinos si se prefiere ver de ese modo, siempre habrá espacios en blanco, e indudablemente nos sentiremos vacíos. La insatisfacción provocada por haber dejado espacios en blanco en nuestras vidas es enorme, y lamentablemente hay veces que el tiempo se encarga de que sea imposible rellenar espacios del pasado. En esos casos ya no queda más que resignarse a su pérdida y seguir adelante con el siguiente espacio!

Entonces, ¿estás dispuesto a llenar tus espacios en blanco? ¿Estás dispuesto a escribir tu futuro?

Transición

La vida sigue… y este blog no es la excepción. Los últimos acontecimientos hicieron que la plataforma msn spaces cerrara por la baja visita de sus contenidos, por lo que en un momento dado se me sugirió como usuario migrar todos mis post a un blog wordpress. Por suerte yo ya tenía uno (este espacio), por lo que importé todas mis entradas antiguas en este blog. Y sin darme cuenta, ahora este blog contiene memorias de más de 5 años de antigüedad.

Me pongo a leer aquellas entradas antiquísimas del blog… juzgando mi propio estilo literario. Me doy cuenta que con los años, si bien he mejorado la técnica, la esencia se mantiene inalterable como testigo de que por mucho que cambie con el tiempo, mis bases siguen siendo las mismas. Y es que claro, con el tiempo he matizado bastante, hay cosas que ya no son como las pensaba hace años atrás, quizás incluso he logrado ser mas tolerante y dispuesto a presentar una actitud algo mas open mind de la vida… pero aun así, mucho se mantiene ahí, intacto en el tiempo.

En cinco años pueden pasar muchas cosas en el mundo: gobiernos derrocados, catástrofes, giros inesperados en la tecnología, nuevos y revolucionarios conocimientos que cambian la forma que teníamos de vivir… la consolidación de la web 2.0 como medio masivo de expresión publica! De hecho la radio y la televisión cada vez tienen menos participación ciudadana, dejando el espacio de opinión a cargo de la red. Ahora podemos ver como gracias a internet se pueden hacer tambalear a las grandes economías, se pueden derrocar gobiernos o ser el último refugio de los derechos humanos.

Y dentro de esta gran herramienta llamada internet, es que han surgido un sinnúmero de blogs y redes sociales que intentan acercarnos más. Tengo mis dudas acerca del real acercamiento que se puede producir gracias a las redes sociales, pero si puede ser una excusa para dar el primer paso. No puedo negar que he conseguido más de una aventura amorosa gracias a las redes sociales, pero no creo aun en el amor a distancia. Eso no lo puedo cambiar.

Por otro lado está también A different Corner. En estos 5 años de vida bloguera, me he llevado sorpresas realmente hermosas. Comentarios de personas que llegaron a mi blog buscando ayuda en algún tema delicado, o buscando en internet esa palabra de aliento que solo un amigo podría dar… no quiero sonar pretencioso, pero este blog muchas veces ha sido bálsamo para las heridas mías y de los demás. Es un espacio de desahogo intelectual para mí, es un espacio de reencuentro personal para el resto. Y mientras mantenga esa utilidad dual, no dejaré de escribir. Me gusta hacerlo.

Y como dice el nombre de este artículo, esta es una transición. Este es un nuevo año; el 2011 promete ser un año lleno de desafíos y metas por cumplir. Tengo más energías que nunca, así que veo con ojos muy optimistas este año! Intentaré tampoco dejar de lado este medio de desahogo… creo que siempre hay algo que contar y que podría servirle a alguien… quizás usar este blog como medio para canalizar las experiencias de todas las personas que he conocido en estos 5 años, y que de una u otra manera dejaron su huella en mí.

Pronto novedades. Trabajamos en ello.

vida

la vida se puede resumir en 3 lineas:
bootrec /fixmbr
bootrec /boot
bootrec /rebuildbcd

todo es solucionable de esa manera.
Fuera de broma, ésta es la solución para todos aquellos que sufrieron cuando desintalaron ubuntu y se fue el grub con ellos… se debe ejecutar desde el símbolo de sistema del disco de recuperación/instalación de windows.

Aprendiendo a disfrutar, aprendiendo a vivir

Cuando no has escrito en harto tiempo, siempre cuesta empezar. Este es el caso, me es difícil empezar a hilar de manera coherente las ideas otra vez. Siempre es complicado reducir tus pensamientos en un par de oraciones y párrafos, el pensamiento es más acelerado, profundo y veloz que las letras. Es como si múltiples dimensiones de las cosas y los sucesos sucedieran rápidamente hasta que tu mente elige la más correcta/cuerda/favorable para tomar como cierta. Pero… que pasa si no es la realmente más verosímil? Eso es algo que sucede bastante a menudo en verdad. Muchas veces pensamos en que tenemos la razón de alguna cosa, pero no es más que nuestro punto de vista personal de los hechos. A veces pareciera que muchos tienen la razón porque muchos otros piensan como él, pero a veces es mejor ser un poco más tolerante. Es más entretenido el lograr que las opiniones del resto también sean consideradas en tus juicios, así logras que la experiencia de otros sea también tu experiencia.

Estos días me he llenado de muchas experiencias ajenas, de muchas historias y maneras distintas de ver la vida. He visto mucha soledad, pero también mucha esperanza y alegría en las cosas simples… nuestro mundo se está volviendo algo tan complejo, que las cosas simples son las que llenan muchos de los vacíos que emocionalmente van quedando a raíz de la complejidad en la que intentamos calzar. Pasar una tarde en una plaza, columpiarte, disfrutar de una rica conversación con tus amigos, comentar la vida que llevamos… son tantas cosas que gracias a las vacaciones que acaban de pasar pude disfrutar. Y cuál es el resultado? Me siento muy feliz. Feliz y lleno de paz interior.

El título de este artículo es aprendiendo a disfrutar, aprendiendo a vivir. Eso es lo que estoy haciendo desde ya un tiempo atrás, y he tenido muy buenos resultados. Siento que mi vida es llenarse de experiencias y de aprendizajes, cosas que se van diluyendo y madurando a través de los años, y de cómo ese invisible espiral se encarga de hacértelas volver una y otra vez a vivir, con sus ciertas nuevas dificultades o facilidades. Intento llevar una visión abierta del mundo, recibiendo las maneras de pensar de mucha gente distinta… con eso he ganado por todos lados. Por uno, mis ideas se enriquecen con las perspectivas de otros, mejorando o puliendo así mis propias ideas. Por otro lado, también hace que entienda mejor a la gente que me rodea, logrando que ella misma se sienta más acogida. He recibido varios “eres un buen amigo”, siendo que sólo intento ser más receptivo y escucho a los demás. Creo que es eso lo que más hace falta en el mundo de ahora: gente que escuche más y hable menos. No sé si hable poco en todo caso, pero intento compensarlo con escuchar harto. Otra cosa que tampoco hay que olvidar, es que si uno desea llevar un estilo de pensamiento como éste, debe ser lo suficientemente fuerte para no dejarse llevar por las personalidades de ciertas personas alrededor tuyo que tienen ese talento natural de ser líderes, imponiendo casi mágicamente su propia manera de pensar. Después de todo cada humano es único, y tenemos igualmente derecho a pensar que nuestro punto de vista es válido. Lo que propongo yo es rescatar ciertos puntos de la manera de pensar de los demás, ser tolerante en otras palabras… no pretendo convertirme en una persona que dependa de la manera de pensar del resto. Eso igual se ve bien a menudo por lo menos en mi sociedad, imponiendo cánones de conducta, de belleza, de gustos en general… son los más susceptibles, débiles de carácter y personas muchas veces solitarias también las que caen en ese juego de seguir a las masas y a los líderes encubiertos de nuestra sociedad.

Sin embargo, así como cuando formas parte de un grupo de personas que piensa igual (como los que gustan de cierto grupo musical por ejemplo), también me siento parte de un grupo de personas que piensa distinto. Raro no? Pero es ahora más que nunca que me he dado cuenta de eso, de que las personas que tendemos a ser defensores de nuestra manera de ser y no se vende por modas tan sólo para agradar al resto, tiene esa extraña capacidad de reconocerse y encontrarse con otros similares. En estas vacaciones me di cuenta de esto. Si bien hablo con todos, tuve especial simpatía por esas personas que, aun siendo distintas a mí en su manera de pensar, compartimos visiones de vida similares. Es difícil explicarlo, pero somos personas que tienen su propia personalidad definida, y gracias a eso es que somos reconocibles entre nosotros. Gracias a esa sintonía, a ese feeling… es que he conocido gente genial en estos meses a las que he logrado querer demasiado.

Otra cosa que ha logrado el ser un poco más abierto a conocer a la gente que me rodea, es que el conocerlas un poquito mejor te hace comprender a la sociedad en general un poquito mejor. Si bien todos somos distintos, entre más gente conozcas, más fácil será el llegar a más gente. Es como si fuera una especie de regla exponencial: el conocer a una persona te permite comprender a 2 más, y así sucesivamente.

Tampoco puedo olvidar lo que en lo personal es lo mejor de llevar un estilo de vida como el que llevo: Dejas una buena imagen para los demás, y éstos te recompensan con grandes cantidades de afecto. Lo que más me hace feliz en estos momentos es lo querido que me siento por la gente que me rodea, no soy una gran cosa y aun así me quieren demasiado encuentro yo. Ellos son parte de mi aprendizaje personal y gran apoyo en los difíciles momentos que he pasado. Familia, amigos, e incluso conocidos. Toda esa gente que me ha aportado con cariño me hace pensar que no estoy tan mal, que debería seguir superándome y perfeccionándome, para de una u otra manera, ser también para ellos motivo de felicidad. Como me encantaría poder retribuir toda la felicidad que me entregan… Esa es mi meta final. Hacer que la gente a mi alrededor se sienta feliz, y sienta ánimos de hacer lo mismo por la gente que está a su alrededor. Lograr el avance exponencial inverso, lograr que uno de tus amigos sea capaz de hacer feliz a dos de sus amigos, y así sucesivamente. Si esa fuera una de las metas en nuestras vidas, este mundo no sería tan vacío. Siento que hay que recuperar los antiguos valores, no dejar que se degenere tanto a los sentimientos, y volver a darle sentido a las cosas simples…

Y así están acabando las vacaciones. Me siento feliz y lleno de ánimos para seguir también aprendiendo académicamente. Si bien no fue el mejor de los semestres el que acaba de pasar (debido justamente a que reprobé un curso), me siento completamente pagado con todas las personas que conocí y con todas las experiencias que gané con mi trabajo de ayudante de laboratorio. La vida da muchas sorpresas a los que salen a levantar las piedras, y yo me encontré con varias luego que levanté esa áspera roca. Así, lo que fue un mal semestre académico fue un excelente semestre en lo personal.

Y qué es lo que viene? Aprender mucho. En todos los sentidos. El mundo, más bien el universo completo está abriéndose para mí. Soy un personaje más en la infinita historia del universo, pero hoy más que nunca tengo todas las intenciones de representar mi papel de la mejor manera posible. Me encanta lo que estoy viviendo, soy feliz con la gente a que está a mi alrededor, y mis problemas parecen pequeños en comparación a todo lo que estoy recibiendo. Puedo soñar por las noches, y hacer realidad mis sueños al otro día. Ese es el tipo de motivación que estoy experimentando. Cómo me encantaría hacer que los que me rodean vivan una motivación como ésta… ya que no se por cuánto dure y si llega aquel momento en el que la deje de experimentar, necesitaré que alguien me vuelva a motivar así. Es bueno que tus motivaciones dependan de la gente que está a tu alrededor? No creo que mucho… pero hasta ahora no he podido encontrar solución a eso. Eso es algo de lo que sigo dependiendo, y es de las cosas en las que debo aprender más. Pero por ahora estoy motivado, y es lo realmente importante.

Espero que aquella persona que logró leer hasta aquí haya logrado encontrar algo que le sirva en lo personal. Sería genial hacer que la vida de alguien más sea un poquito más linda de lo que es ahora. Yo de hace mucho tiempo que no escribía nada, por lo que este artículo fue largo precisamente por eso. Aún hay mucho de lo que me gustaría hablar, pero creo que eso quedará para otro artículo.

“si tan sólo fuésemos capaces de olvidar nuestras limitaciones, de seguro el cielo sería nuestro!”