distancia, parte 2

Así que mi desafío está claro: me llenaré de momentos junto a la persona que más quiero. Me preocuparé de que sean inolvidables. Me preocuparé de que nunca borre la sonrisa de su rostro, ni que yo la borre de la mía. Viviré la magia de cada momento, así como la carga emocional que tenga cada uno de ellos. Haré que este sea el mejor año de lo que llevo de vida, y que la gente a mi alrededor también lo disfrute junto a mí.

Dejé de desear vivir en un sueño, porque, junto a tí, mi vida es mejor que cualquier sueño. No importa lo que suceda mañana; mi presente, aunque sea breve, será tuyo.

Esas palabras las escribí hace algunos meses atras. Aquel presente fue realmente breve, demasiado diría yo. Me siento conforme con haber sido fiel a aquellas palabras, es una gran satisfacción pensar que se cumplió lo que prometí. Viví los momentos más felices de mi vida junto a ti, no lo puedo negar. Ambos sabíamos el valor de esas sonrisas, ambos sabíamos lo que significaba estar triste, lo que significaba sentirse sólo. Nunca más me dejaste solo, te encargaste de acompañarme siempre y aún más, de hacerme feliz.

Han pasado un par de semanas desde la última vez que hablamos. Parece poco tiempo, pero la verdad es que han sido semanas tan llenas de experiencias para mí… en un par de semanas, recibí una oferta de trabajo en estados unidos. En un par de semanas, incluso me propusieron como candidato a ser becado para un phd, también en estados unidos. En un par de semanas, logré incluso llegar a conseguir un empleo en la mejor universidad de mi país . Sin embargo, no he podido ser completamente feliz. Cambiaría todos lo que conseguí en estas dos semanas por haber tenido dos semanas extra junto a tí. Por tener la oportunidad de acariciar tu mejilla una vez más, y sonreírte como tantas veces lo hice…

Tengo miedo, esa es la verdad. Quisiera verte feliz, verte sonriendo; ojalá que la distancia haga más tenues los recuerdos y no extrañes tanto como lo hago yo. Espero que dejando atrás estos recuerdos puedas volver a sentirte feliz. No sabes cuánto deseo que puedas entregar esa sonrisa de la misma forma tan sincera que como me la entregabas a mí. Con respecto a mí… me es imposible olvidarte. Simplemente no puedo, eso sería sacar de mi cabeza los días más felices de mi vida. Me cuesta vivir sin tí, me cuesta ser capaz de superar tu ausencia. Duele, duele mucho tener toda la tecnología del mundo para acortar las distancias pero sin embargo hay algo que aún no se puede reproducir… y es esa magia que sientes al tomar la mano de la persona que más quieres. Quisiera decirte una vez más, que todo lo que he conseguido ha sido con una meta en mente, y es volverte a ver. Quisiera decirte, que mi vida se ha vuelto tan diferente desde que te conocí a tí…

Este blog ha sido testigo de mis momentos más felices y de los más tristes también. Quisiera poder escribir en unos meses más, que he podido sonreir una vez más junto a tí.

 […] los humanos nos esforzamos en voltear la cabeza viendo en qué nos tropezamos, y por no mirar hacia adelante volvemos a caer una y otra vez… por qué no mirar adelante e intentar tener una vida plena con lo que venga? Las sorpresas, aunque al principio cueste recibirlas, son verdaderos llamados de atención para decirnos que estamos en un camino infinito donde cada uno de nosotros camina tanto como haya vivido. No me queda más que volver a caminar y crear nuevos caminos a traves de mis pasos.

– https://rubisempai.wordpress.com/2009/03/17/distancia/

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momentos

Este blog ha sido testigo de mis más grandes descargas emocionales. Cuando he estado muy bien, he escrito aquí. Cuando he estado muy mal, he escrito aquí. Cuando he tenido miedo, o emoción, o simplemente un gran sueño que alcanzar, he escrito aquí. Todos esos sucesos, no son más que momentos. Momentos que aparecen en mi vida repentinamente, momentos que se alzan entre la rutina de un diario vivir para marcar, de una u otra manera, mi forma de ser. Es impresionante leer cada una de las entradas de este blog y darse cuenta que están asociadas a algún momento importante en mi vida; quiere decir que al menos he vivido, he sentido, he reído y he llorado. Sí, este blog ha sido la prueba infalible de que he estado vivo, de que no he sido un muerto viviente después de todo.

Este año en particular ha sido un momento. Una burbuja dentro de lo que ha sido mi vida, un cambio radical a todo lo que llamaba rutina hace un año atrás. En muchos sentidos fue casi un renacer. Y lo digo porque para volver a nacer, primero hay que morir. Tampoco quiero sonar muy dramático, pero sí tuve un duro inicio de año. Tristezas del corazón que demuestran lo intenso que había llegado a sentir, acabaron con una etapa de mi vida en la que una utopía podía ser motivación para vivir. Sin embargo, ese mes que viví en el limbo, acabó de una manera realmente increíble. Sin darme cuenta, sin previo aviso, de un momento a otro me vi rodeado de personas, en aquel momento desconocidas, cuyo español no era su lengua nativa. Increíble: sin haberme movido del país, sentí que era un estudiante de intercambio.

Desde ese momento, los meses pasaron rápido. Entre fiestas, estudios, sonrisas, recuerdos y, como aparece en el título de esta entrada, momentos. Porque es increíble como este año ha estado lleno de momentos, de recuerdos estáticos, de situaciones irrepetibles que se vuelven verdaderos tesoros en mi vida personal. Pensando en que cada una de esas personas que han venido del extranjero a vivir un par de meses a este país se han llevado recuerdos eternos de vuelta a sus países natales, yo sin moverme de aquí, he tenido una experiencia igual de rica e irrepetible. Sin haberme movido del país, he vivido realmente una experiencia de intercambio cultural gigante. Quizás no he vivido el shock cultural que implica el desplazarse hacia otra cultura; sin embargo, en muchas ocasiones, sentí que era yo el ajeno en un mundo dominado por el alemán o el inglés. Aún así sentí lo que es vivir otra cultura; aún así, aprendí a valorar lo que soy y lo que represento aquí y en el resto del mundo. Aún así, aprendí que aunque seamos de mundos completamente diferentes, siempre habrá algo que nos una. Sea la música, sea la televisión, sean los sueños… siempre hay algo que te conecte con el resto.

Pero el año aún no termina, y a medida que avanzan los meses me sorprende una y otra vez. Es así como en este momento estoy escribiendo, ya que llevo una carga emocional gigante sobre mí. Es increíble, es realmente casi un sueño, los días que en este momento estoy viviendo. Un relato surrealista marcado por salidas, por atardeceres, por recuerdos, por ternura, por cariño, por amistad, por romance, por detalles y claro, por sonrisas. Es increíble darse cuenta que día a día estás viviendo un momento, un recuerdo, un suceso eterno en tu vida. Soy inmensamente feliz; no puedo ocultar mis sonrisas a diario, me es imposible dejar de pensar que soy el ser más afortunado del mundo. Y es que cuando creía que este año había sido especial e irrepetible por todos los momentos que había acumulado durante los últimos meses, sucede que aparece alguien que se encarga de entregarme los momentos más especiales que he vivido en mi vida entera! Porque si este año ha sido el mejor que he tenido en mucho tiempo, y este es el mejor momento que he tenido durante este año, puedo decir con autoridad que estos han sido los mejores momentos que he tenido en mucho tiempo, en muchos años, quizás una vida entera.

Lamentablemente, hay un problema con los momentos. Si bien son eternos, éstos son breves. Son recuerdos tan intensos, pero que lamentablemente se realizan durante cortos períodos. Por más que he intentado alargar mis momentos para que duren lo máximo posible, es imposible que sean infinitos. Su recuerdo será eterno, no lo niego, pero no se puede hacer una vida de sólo un momento. Y quizás ese es mi problema en este momento: deseo que mi vida entera sea un momento que dure para siempre con la persona que yo más quiero. Sin embargo, el desafío ha quedado en evidencia. La terapia del blog ha funcionado una vez más, y he encontrado la respuesta que necesitaba: La vida no se trata de un momento infinito. Se trata de muchos momentos. Se trata de que hayan pequeños espacios entre una situación y otra; de que cambies, de que mutes, de que te transformes. Cada uno de tus momentos podría tener a los mismos protagonistas siempre, pero cada momento será distinto al resto. No me concentraré más en hacer que mis momentos sean infinitos, sino que me concentraré en que cada momento sea único. Me concentraré en que existan muchos momentos más durante este año, y que su recuerdo me acompañen siempre. Y es que ni el tiempo ni la distancia pueden eliminar los buenos momentos vividos junto a alguien; los recuerdos y el cariño son más fuertes que cualquier distancia física o temporal.

Así que mi desafío está claro: me llenaré de momentos junto a la persona que más quiero. Me preocuparé de que sean inolvidables. Me preocuparé de que nunca borre la sonrisa de su rostro, ni que yo la borre de la mía. Viviré la magia de cada momento, así como la carga emocional que tenga cada uno de ellos. Haré que este sea el mejor año de lo que llevo de vida, y que la gente a mi alrededor también lo disfrute junto a mí.

Dejé de desear vivir en un sueño, porque, junto a tí, mi vida es mejor que cualquier sueño. No importa lo que suceda mañana; mi presente, aunque sea breve, será tuyo 🙂

Futuro

Viernes por la noche. La luna llena sobre mí, lenta, segura, distante. Su reflejo sobre el mar hace que todo el puerto se vea aún más iluminado, casi como si fuera una postal. Yo? Sentado frente al computador. Los amigos de siempre conectados en el chat, mientras yo intento hilar ideas, juntar frases que de hace mucho tiempo he querido escribir pero que, acudiendo al título, las “pensaba escribir a futuro”. Esto que estoy viviendo ahora, es mi futuro. Esa serie de acontecimientos postergados en algún momento de mi pasado – medida igualmente relativa que decir futuro – los estoy intentando de empezar a realizar ahora, el presente. Y es que pareciera que el tiempo se dilata y se contrae día a día… minuto a minuto me atrevería a decir. Antes el enviar un correo tomaba días, ahora sólo unos breves segundos… te demoras más en darle un valor al mensaje más que darle un valor al medio de transporte. La conectividad llega a niveles insospechados, se ha complementado con la vida real de tal manera que se está volviendo cotidiano el pasar horas y horas delante de un monitor… y ahí el tiempo, dilatándose, contrayéndose. No hay nada que hacer? Los minutos parecen infinitos. Hay mucho que hacer? Los minutos pareciesen que caminaran al doble de rápido. Si vemos así al futuro, como aquellos eventos que potencialmente podrían suceder en un tiempo más, nos vamos a dar cuenta que también son afectados por ese tiempo moldeable, irregular. Sin seguridad para nada, no nos queda más que esperar expectantes por lo que viene, o esperar con ansiedad por lo que viene. Hago distinción porque sólo una de las dos es buena. No podemos olvidar que vivir el futuro es una utopía. Y dije más arriba justamente lo contrario, para aclarar que esto no es futuro, es presente. Y es que vivir en el futuro, no es más que realizar lo que en el pasado te propusiste, no tiene ninguna otra cosa más mágica que esa. Entonces qué nos queda! El futuro es algo incierto, inestable, el presente es lo real, lo concreto, atemporal: no tiene duración, no se dilata, no se contrae… sólo está quieto, implacable. Mucha gente desconfía, tiene miedo de lo que podría pasar. Otras personas arman sus vidas sobre ese futuro inestable, con resultados igualmente inestables. No quiero decir que con esto no se puedan tener metas, claro que no, los sueños son parte importante de nuestras vidas… pero por algo se duerme unas 8 horas diarias: el resto se debe vivir. Se debe sentir, se debe disfrutar como si el mañana fuera algo que quizás, sólo quizás, no alcancemos a ver. Si llegases a morir hoy, qué es lo que quedaría pendiente? Es algo que se pueda traer al presente? Es lamentable como muchas de esas cosas sí se pueden traer al presente, pero es sólo nuestra falta de motivación la que evitan que las podamos alcanzar. Peor aún, incluso hay gente que posterga su felicidad para el futuro… siendo que la felicidad y el amor son sentimientos que sólo pueden vivir en el presente. Personas se refugian en su pasado para sentirse menos solas, otras personas se refugian en su futuro sin poder mirar a su alrededor. Hay de todo. Es más, yo creo que todos hemos escapado más de una vez de nuestro presente para querer jugar a la Máquina del Tiempo y así ir a una época donde nos sintamos más cálidos, pero lamentablemente, al hacer esto, también estamos alejándonos del amor verdadero, de la felicidad verdadera: no se puede vivir de recuerdos, ni tampoco de sueños. La vida es muy linda, pero muy compleja también. Muchos detalles que observar, muchas emociones que vivir. No hay espacio ni para el pasado ni para el futuro. Tratemos de minimizar su uso y así volvámonos personas presentes, existentes.

largo tiempo atras…

largo tiempo atras estaba descansando en la mitad de un movimiento estudiantil. Nunca he sido demasiado participativo en ese tipo de cosas, aunque si es por una buena causa, y el hecho de estar detenidos sirva de algo… bueno, no me queda mas que apoyar.

pero paso demasiado tiempo… ya no era normal.  Ya me habia acostumbrado a lo estático que estaba. Cuando las cosas comenzaron a moverse otra vez, la inercia me obliga a mantenerme quieto… y que paso? que el mundo alrededor de mi comenzo a girar, y yo que me quede aqui detenido!! pero bueno… tarde o temprano volvi a girar, y  ahora intento recuperar las revoluciones que llevaba antes del paro. No se si lo logre… no se si podre estudiar tanto como el año pasado, no se si podré sobrevivir a los 17 creditos que tengo inscritos (o que creo tener inscritos)., pero debo intentarlo. No por nadie, solo por mi. Y si llegara a pasarme la fatalidad de que reprobara en alguna asignatura, como dijo mi hermana: “te sirve para conocer mas amigos!” Esa es la actitud que deberia mantener siempre… no ceder ante el fracaso… la vida no se acaba con un error, o las capacidades de cada uno no siempre son iguales; y no es que intente dar una justificacion a mi mediocre desempeño, solo quiero dar cuenta de que si bien lo he intentado, no siempre me ha resultado. Pero no sacrificaré ni mi estabilidad emocional ni mi descanso ni mi crecimiento como persona por un crecimiento intelectual… la inteligencia emocional es mucho mas fuerte que la inteligencia intelectual.

asi que el concepto ahora es: esforzarse, pero no tanto 😛 ahora con respecto al largo tiempo atras… hay tanto que hecho de menos… como aquellas largas noches de chat donde conoci a una chica maravillosa al otro lado del mundo, o todos esos buenos momentos con el grupo de confirmacion…

ah!! quiero tener nuevos recuerdos tan bueno como los que deje!!

hasta pronto…

11 y 6 – Fito Páez

En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar
ella tenía un clavel en la mano.

El se acercó y la preguntó si andaba bien
llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes.

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

Durante un mes vendieron rosas en “La Paz”
presiento que no importaba nada más
y entre los dos juntaban algo.

No sé por qué pero jamás los volví a ver
él carga con 11 y ella con 6
y se reía, el le daba la luna.

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

a falta de inspiracion… dejo esa canción. Es una de mis favoritas y no sé por qué, pero  me transporta a otro lugar…

Saludos a todos!
PD de derechos de autor: Las letras de canciones pertenecen a sus autores y se muestran aquí por motivos referenciales.